sábado, 30 de octubre de 2010

Una llamada especial

Estoy en la oficina, acabo hace un par de minutos de recibir una hermosa llamada a mi celular; tome mi celular y conteste: “¿Hola?”, y al responderme escuche una voz que hizo que todo mi corazón se estremeciera, la respuesta fue: “¿Hola?”, pero en una voz tan dulce y hermosa que me costaría demasiado tratar de explicar.
Era mi pequeño hijo Uziel, tiene dos años cuatro meses, ya habla mucho mas y ya se puede entablar una conversación normal con él.
Mientras lo escuchaba por teléfono contándome lo que estaba haciendo en ese momento, en mi corazón sentía algo especial. Y es que a Uziel lo veo todas las mañanas, a la hora del almuerzo y cuando llego de la oficina, pero esta llamada fue especial por alguna razón que no se explicar.

Estoy acostumbrado a oírlo, pero esa llamada me permitió comprender algo que hasta ese momento no había comprendido o en todo caso, había olvidado, y es el hecho de: ¡Que hermoso es escuchar la voz de tu hijo, aun cuando estas acostumbrado a escucharla!
Luego que terminamos de hablar, me quede con una sensación hermosa que todavía siento dentro de mi corazón, y un sentimiento único que llevándolo al ámbito espiritual me hizo comprender lo importante y hermoso que ha de ser para Dios escuchar la voz de sus hijos.

¿Cuándo fue la última vez que le llamaste a tu Padre Celestial, para entablar un pequeña conversación?, ¿Cuándo fue la última vez que lo sorprendiste con esa llamada al Cielo y que sin la necesidad de pedir algo, entablaste una hermosa conversación con El?
¿Ya le contaste lo que estás haciendo o lo que vas a hacer?, Estoy seguro que El anhela escuchar tu voz, Él anhela saber que dedicaste unos minutos para llamarle y permitirle escuchar esa dulce voz de un hijo que le ama y que se acuerda de Él.

Sin duda esta llamada, hoy marco mi vida, me hizo comprender lo importante que es para Dios que yo le hable, que le cuente que es lo que estoy haciendo y sobre todo que le deje saber que lo quiero mucho, que lo amo más que a cualquier cosa.
Uziel no sabe lo que provoco hoy en mí, pero algún día que lea esto se dará cuenta que así como me hizo esa llamada que me encanto tanto, así también el tiene que llamar a su Padre Celestial y entablar una conversación personal con El cada día, porque de esta manera su Padre Celestial estará muy contento y emocionado de escuchar la voz tan hermosa de uno de sus hijos.

Hoy quiero invitarte a que le hables a tu Padre, que le hagas una llamada, que le digas lo mucho que lo amas y lo mucho que anhelas hacer su voluntad, aun cuando a lo mejor te cuesta, aun cuando quizá sea difícil, pero que sepa sobretodo que nunca te rendirás de intentarlo, porque simplemente lo amas, porque un día El te amo a ti con amor eterno.
¿Por qué no dedicas unos minutos hoy para hablar con Él?

Jehova ha oído mi ruego, ha recibido Jehová mi oración. Salmo 6:9

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miércoles, 20 de octubre de 2010

Ya estamos preparando todo para lo que será el IX Campamento Juvenil 2011 asi que anda alistandote e invitando a tus amigos para que juntos puedan participar de este evento. Se vienen cosas novedosas que esperamos no puedas perderte, además será una gran ocasión para que puedas aprender más cosas que ayudarán en tu crecimiento espiritual y de paso la oportunidad para tener un buen tiempo de comunión entre jóvenes de diferentes iglesias.

La cita es del 31 de enero al 05 de febrero.... No Faltes!!!!


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Los Detalles de la Vida

“Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios. El Dios de nuestra salvación”. Salmos 68:19

A veces llevamos una vida tan acelerada que no nos percatamos de los detalles que Dios nos da a través de la misma vida.Y es que hoy en día pareciera que cada uno busca su propio provecho y satisfacciones y dejamos a un lado aquellos pequeños detalles que hacen que podamos disfrutar de lo que Dios nos ha dado.
¿Te ha pasado que valoramos a las personas hasta que ya no las tenemos con nosotros?, y es que de eso es lo que te hablo, de que hay detalles en nuestra vida que no alcanzamos a valorar, quizá porque pensamos que siempre estarán allí o porque simplemente no nos damos cuenta de la bendición que eso es para nuestra vida.
Al igual que no valoramos las cosas, hasta que las perdemos, por ejemplo a lo mejor no valoras tu casa hasta que por alguna razón la perdiste y te quedaste sin una. Esos pequeños detalles que no alcanzamos a valorar son los que hacen que nuestra vida avance de manera significativa.
No valoramos nuestra salud, hasta que nos enfermamos y la perdemos, entonces es allí en donde añoramos estar como antes, vigorosos y con mucha salud, pero esos pequeños detalles son los que realmente importan en la vida.
Dios nos regala pequeños detalles que son tan importantes para nuestro diario vivir y que lastimosamente no valoramos como tales, por lo que en este día quiero invitarte a valorar cada cosa que Dios te dé, por pequeña que a ti te parezca, pero que realmente son tan importantes para tu vida.
Dios te regala salud, te da provisión, lo necesario para vivir, te ha dado amigos que te estiman, familia que está allí, hermanos en tu congregación que oran por ti, te ha dado talentos especiales, dones hermosos y que muchas veces no estamos valorando como tales.
La mayoría de personas que mantienen un mal humor o un carácter demasiado fuerte, es porque no han entendido que los detalles “pequeños” de la vida son los que nos inundan de una sonrisa hermosa.

Aprendamos a valorar cada cosa, por pequeña que parezca, quizá no tengamos todo lo que quisiéramos, quizá las cosas no salgan como nos gustaría que salieran, pero aun en medio de todo eso Dios nos ha regalado detalles asombrosos, como el hecho de regalarnos vida como para poder en este momento leer esto y ese pequeño detalle es tan valioso porque significa que cada día nos da la oportunidad de escucharlo, de sentirlo y sobre todo de tener la certeza de que está a nuestro lado.
Hay detalles en tu vida que hasta hoy no valorabas, pero que Dios quiere que te des cuenta de las cosas hermosas que están a tu alrededor, que de perderlas sería un golpe bajo para tu vida, por lo cual ¡Valora lo que tienes! Y ¡Dale gracias al Señor!
Vivamos cada día agradecidos por esos detalles hermosos, como el aire que respiramos, como los ojos que nos permiten ver sus maravillas, como el hecho de que nuestro pensamiento está inundado de El o el simple hecho de vernos al espejo y notar que tenemos la salud necesaria para estar de pie y luchar por lo que anhelamos.
Ya no es hora de quejarse por lo que no tenemos o lamentarse por lo que tuvimos y perdimos, ahora es un buen día para comenzar de cero y empezar a valorar cada detalle que Dios permita que nuestra vida experimente....y tu ¿Qué harás?


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